“Los datos estaban mal” no permite saber qué decisiones se vieron afectadas, cuándo volvió a ser fiable el sistema ni si la causa reaparecerá. Un registro de incidencias debe conectar síntomas técnicos con impacto, evidencia y acciones verificables.

Plantilla mínima

Campo Contenido esperado
Identificador y estado único; abierto, mitigado, resuelto o cerrado
Inicio y detección instante estimado del impacto e instante de alerta
Periodo afectado fechas o particiones concretas
Activos y consumidores datasets, modelos, informes, APIs y procesos
Impacto decisiones retrasadas o resultados incorrectos
Severidad regla aplicada, no adjetivo libre
Mitigación cómo se limitó el daño inmediato
Causa mecanismo respaldado por evidencia
Recuperación backfill, corrección y controles superados
Acciones responsable, fecha y criterio de finalización

Añade una cronología con hechos y decisiones. Separa lo confirmado de las hipótesis; actualiza estas cuando aparezca evidencia.

Declara impacto con precisión

Evita “todos los informes”. Usa el linaje de datos para enumerar consumidores y el periodo servido. Si todavía no puede medirse, indícalo como incertidumbre y asigna a alguien la comprobación.

Una incidencia puede estar mitigada antes de estar resuelta. Ocultar una visual evita nuevas decisiones erróneas, pero no corrige tablas ni notifica a quienes ya exportaron datos. Mantén ambos estados.

Causa sin buscar culpables

Google SRE recomienda una cultura de postmortem sin culpa y plantillas consistentes. El objetivo es entender por qué las defensas permitieron el fallo. “Error humano” cierra la investigación demasiado pronto. Pregunta qué interfaz, revisión, prueba o límite hizo posible que una acción normal produjera ese resultado.

Distingue:

  • desencadenante: cambio o evento que inició el problema;
  • mecanismo: cómo se propagó;
  • factores contribuyentes: detección tardía, ownership o pruebas insuficientes;
  • causa sistémica: condición que las acciones deben modificar.

Evidencia de recuperación

Cerrar requiere algo más que una ejecución verde. Conserva consultas o controles que demuestren:

  • periodo completo y recuentos reconciliados;
  • duplicados y nulos dentro de límites;
  • consumidores actualizados o cachés invalidadas;
  • usuarios afectados informados cuando corresponda;
  • monitorización activa después del backfill.

No pegues datos personales en el registro. Enlaza artefactos con acceso controlado y conserva resultados agregados.

Acciones que se pueden cerrar

“Mejorar monitorización” no es verificable. Prefiere: “Añadir alerta cuando la partición diaria no alcance el mínimo esperado durante 20 minutos; responsable X; prueba Y”. Clasifica acciones en prevención, detección, mitigación y aprendizaje para evitar que todas dependan de una alerta más.

Revisa incidencias periódicamente por fuentes, mecanismos, tiempo de detección y reincidencia. Las tendencias convierten documentos aislados en una herramienta de mejora.

Un buen registro permite que alguien ajeno al incidente entienda el alcance, reproduzca la evidencia de recuperación y compruebe las acciones. La transparencia técnica sirve para restaurar confianza en el dato, no para repartir culpa.